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domingo, 27 de mayo de 2012

Día Sexto - La Gran Guerra

-¿Entonces… qué es exactamente lo que pasó?- pregunté de nuevo; estaba ansiosa por saber más.

-¿Quieres contar tú esta parte?- le dijo a Luzbel

-¿Para qué?- contestó casi extrañado

-Para que puedas defenderte por lo que pasó, para dar tu punto de vista…- explicó Sabio

-¿Vas a corregirme?

-No intervendré…

-Entonces sí. Después de que Muerte fuera expulsada, ella misma se escapó de aquella cárcel y la eficacia de Gabriel empezó a fallar, junto con muchos de los ejércitos; eso también nos afectó a los que trabajábamos con él y Dios lo notó… Lo llamó y habló en secreto con él, nadie supo qué fue exactamente lo que allí dentro se dijo pero Gabriel simplemente aceptó su misión y continuó con su legado. -Hizo una pausa- Conseguimos en muy poco tiempo que la mayoría de la gente olvidara esa etapa y siguiera con su rutina sin miedo, entonces fue cuando me di cuenta que Dios estaba cansado, como perdido en sus pensamientos, ausente… En ese tiempo para mí era más que un padre o un ser superior, era mi modelo a seguir, y le dije que podía contar conmigo si necesitaba ayuda. Pero él no me contestó. Entonces, a escondidas empecé a crear seres parecidos a los humanos, o al menos eso intenté… Pero en cuanto descubrió que era yo quien creó esas criaturas que mataban humanos… me llevó a juicio… Me acusó de ultraje contra su figura y de atentar contra los humanos.


-Luzbel, uno de mis más leales guerreros, ¿cómo te atreves a crear semejante horror?

-Lo siento Altísimo… Pensé que necesitaba ayuda, creí que podía ayudarle…

-¿Quién crees que eres para intentar igualarme?

-Señor,  ojalá pudiera llegara a ser como usted algún día, solo quería intentar ayudarle en su trabajo, le veo cansado…

-Da muerte a tus criaturas o lo haré yo mismo… Atentan contra mis hijos…

-Altísimo…tanto usted como nosotros sólo podemos crear y proteger, no procrear; esos seres no son sus hijos…  Son animales sumamente evolucionados… nada más…

-No tolero que hables así…

-Si eres un dios justo…  Por qué estás por encima de ellos, por qué eres tú solo el rey, quién ha elegido tu lugar, nosotros nos ganamos los puestos por lealtad, pero a usted nadie le ha puesto ahí, simplemente se sentó y nada más… Juegas con los humanos, le hiciste a Abraham que matara a su hijo para en el último momento pararlo, si te sintieras como un padre no harías eso porque comprenderías el dolor.

-No, Luzbel eso es FE.

-No DIOS, eso es tú FE, tu religión, tus decisiones, tus triunfos… Empiezo a entender por qué Muerte no quería estar aquí…

-No tolero que me hables así de nuevo…

-No importa, no volverás a verme más…


-Después de aquello conseguí reunir un ejército lo suficientemente grande como para alzarnos a la guerra. El cielo te tiñó de nubes rojas, y mi ira se reflejó en el viento y en los mares, Gea estaba de mi parte ella tampoco estaba de lado de Dios, Muerte ni apareció y Destino simplemente se mantuvo al margen con la gente del cielo. La tierra y el cielo estallaron en tormentas, tsunamis, terremotos, fuertes lluvias, mis criaturas consiguieron también deshacerse de bastantes humanos… Pero … Cuando él apareció, todo el mundo se echó atrás… Sabio y yo nos adelantamos con ansias de venganza dispuesto a matarlo… pero tras una guerra y golpes por ambas partes… fuimos golpeados y expulsados junto con los rebeldes… y mis criaturas fueron asesinadas con odio una a una… Aquella guerra fue un caos para el cielo, pero de alguna manera nosotros también  sufrimos mucho…

-¿Cómo se siente cuando alguien crea vida…?- dije en voz alta para mí misma

-… Seguramente de la misma manera que se sintió tu madre al darte a luz, Lilith, sientes que eres responsable de lo que hace esa criatura, que debes protegerla,  enseñarle… Te sientes… totalmente ligado a ella…es difícil de explicar…

-Parece algo muy bonito y difícil a la vez…

-Quién sabe… Pero, continuando con la historia, después de encontrarnos con ella y pensar que íbamos a morir, ella nos propuso ir a su reino.

-No teníamos a dónde ir, por lo que aceptamos- dijo Sabio – Lo que no nos imaginábamos es que hubiera construido un lugar parecido al cielo, a través de la roca y la lava, consiguió formar estructuras fuertes y rígidas, llevó poco a poco a todos los seres que ella había recogido, encontrándonos allí con las criaturas de Luzbel que por supuesto, no sabían quiénes éramos.

-Aparecieron tras ella 3 hombres y un perro enorme con 3 cabezas… Muerte, Guerra, Hambre y Peste, los cuatro Jinetes del Apocalipsis. Aquel perro se alarmó al vernos, pero en cuanto vio a Muerte se calmó completamente, lo acarició y lo mandó sentarse. Ese cerbero es curiosamente una de las primeras criaturas que existieron, pero Dios la descartó, voluntariamente la extinguió, eran criaturas muy grandes para vivir durante mucho tiempo- hizo una pausa -Ella dijo que él también había cometido errores- Continuó Luzbel.

-¿Pero por qué eres ciego Sabio?-

-Fue mi castigo una especie de espía traicionero y no volver a ver con mis ojos me incapacitó durante algún tiempo hasta que ella me dijo que los ojos no son lo único con lo que podemos ver; ella me habló de los murciélagos, se basan en las ondas supersónicas que chocan y rebotan para saber la distancia que hay y evitar así chocarse y volar por el cielo a pesar de no ver nada.

-Sí, fue divertido ver cómo te derrotaba sin esfuerzo, eras el hazmerreir del pueblo.- dijo Luzbel de repente

-Y así llegasteis aquí…- finalicé

-Sí…

-¿Y qué pensabais hacer, por qué esas reuniones en secreto?- dije recapcitando

-¿Madre te habló de ello?-

-Lo descubrí, bueno le pegunté que a donde iba y me dijo que a unas reuniones muy importantes. Ella decía que pronto ya no tendríamos nada que temer… Pero entonces fue cuando…

-Lo primero es alejar a los demás de Ragnarok, si lo encuentran nada de esto servirá.- dijo Luzbel serio

-¿Piensas movilizar a toda la gente?- dijo Sabio muy sorprendido

-No,- continuó Luzbel – a los mínimos máximos que podamos sin llamar la atención.

-¿Qué?- no sabía que estaba diciendo

-Llamaremos a todos los que podamos sin llamar la atención de los demás.

-¿Para qué?

-¿Qué vas a hacer si ella se da cuenta y vuelve?… No creo que tolere lo que vas a hacer.- Sabio parecía meditar

-Sabio, cuento con ello. Es la primera que lucharía por la libertad de su gente, si aparece, que es lo que espero, yo hablaré con ella y le explicaré la situación.

-Se cauto con ella, si nota la mínima noción del venganza sabes que se negará.

-¡Dile a esa niña que no odie a los que se llevaron a su madre…!

… Comenzaron a discutir, Luzbel subía el todo, mientras Sabio continuaba tranquilo.

-Eso no es una excusa suficiente para ella. Sabes que aquella vez fue ella quien no te dejó perder el control de tu mente y tu cuerpo, no te pases de listo o volverá de nuevo a dejarte dónde deberías.

-Ella es incapaz…

-No la tientes…  A Ella no puedes vencerla, por mucho que quieras- Ahora Sabio era como si hablara de otra persona muy diferente de la que habían hablado hasta ahora.

-¿Hay... Hay algo más?- dije con miedo

-No,- Luzbel salió muy enfadado de la sala abrió sus alas a la vez que la puerta y voló.- No te preocupes, está nervioso y preocupado también, él sabe que esto puede venirle grande en el momento en que uno de los Grandes se le ocurra atacar y no puede evitar ponerse nervioso y pensar en ella como una ayuda necesaria.

-Es lo mismo que sentía con el Dios Cristiano, ¿no?

-Así parece, pero ellos dos tienen un lazo especial, Muerte no le dejaría  al mando a un cualquiera sabiendo lo peligroso que es, ella sabía lo que hacía, quería poner a prueba a uno de nosotros por alguna razón, y ahora, va a tener una solución, seguro que es eso lo que está esperando, adelantándose a él como tantas otras veces.

-Sabio, no me mientas, necesito saber qué es lo que estaba pasando entre mi madre  Luzbel… ¿Qué era lo que tenían en mente hacer para deshacerse de esas Luces Blancas?

-Mi pequeña Lilith, él no quiere que sufras más, la… la vida no ha sido propicia para ti y quiere que tengas una vida lo más plena posible aquí… No quiere que sigas sufriendo… Por eso él no le dice nada a nadie…

-Es una Segunda guerra ¿verdad?- tenía que preguntarlo…- su silencio me hizo insistir en mi pregunta -¿Es una guerra sí o no?

-Sí…- me dijo derrotado.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Día Quinto - Empezar desde Cero

-Ya te dije que empezar desde ahí causaría más preguntas…-Luzbel sólo sonreía con la cabeza agachada y 
con los ojos cerrados

-Lilith, lo que aquí se cuente aquí se queda, puede que seamos los únicos que conozcamos esto, y no es algo que la gente deba saber, debes entender que es exactamente lo que quiero decir.

Me callé porque no sabía cómo contestar, no sabía nada y ya debía entenderlo… Después afirmé débilmente y presté atención de nuevo.

-Al principio, no había nada,  sólo dos entes muy poderosos que coexistían contradiciéndose y odiándose, Caos y Orden.  Lo que conocemos como espacio y cuerpos celestes se debe a sus batallas, por cada herida se desprendían materiales y moléculas que con el tiempo se fueron creando y consolidando en estrellas, planetas, rocas y más adelante vida. Ellos no eran conscientes de lo que estaban haciendo, el odio que se tenían era suficiente como para matarse mutuamente; hasta que ese odio se convirtió en algo más profundo un sentimiento que no supieron como calificar, y amándose como primeros amantes, nacieron cuatro seres con forma definida. No es de extrañar que tengan forma humana, o incluso que sean más hermosos que los humanos, nacieron de los mismos seres.

-Pero con una gran diferencia: los humanos no son descendientes directos, ellos 4 sí.- Intervino Luzbel – Los humanos aparecieron bastantes años después.

-Sí. - yo los miraba incrédula lo que me estaban contando- Así pues nacieron los cuatro dioses principales, al principio ninguno de ellos tuvo nombre, pero, de alguna manera, Caos y Orden desaparecieron dejando a los cuatro totalmente solos. El mayor de ellos  se hizo cargo de los tres más pequeños, hasta que por alguna razón el tiempo se paro para ellos.

-Cuatro Dioses principales… Suena muy parecido a los Cuatro grandes que ahora gobiernan el Infierno… -dije intentando hacer algún tipo de relación.

-No te precipites. Después de algún tiempo, ellos necesitaron llamarse de alguna manera, y observando el proceso que tenían los primeros seres que habían aparecido y sabiendo ellos mismos que eran capaces de hacer se pusieron sus propios nombres: El hermano mayor se llamó Comienzo: era capaz de dar y crear vida; la segunda hermana sería Gea, ella en su rebeldía con su hermano mayor había bajado al planeta azul y había creado plantas, rocas tierra, agua, fuego viento, montañas… El tercer hermano estaba muy vinculado al primero y con el mismo, completaba un orden en la vida de los humanos, el destino, su presente y su pasado, Destino seria su nombre, era quien escribía y de alguna manera daba libertad a los humanos para elegir sus caminos en la vida aquel que les otorgaba el pensamiento de pensar más allá de su presente. Hasta aquí, los tres hermanos constituían el principio básico de los humanos, el nacimiento, el crecimiento gracias a su entorno y la comida que representaban las plantas y el pensamiento junto con la idea de pasado, presente y futuro. Por último quedó la hermana más pequeña, ella destrozó y advirtió de muchas pérdidas en las  primeras creaciones de su hermano, tenía un papel tremendamente horrible, Ella decía que era el final del camino.

-¿Muerte?- intervine con algo de miedo.

-Sí- contestó sin más Luzbel.- Ella fue consciente de su poder desde muy pequeña y se imaginó que su presencia causaría mucho dolor. – Agaché la cabeza confirmando eso e intentado imaginarme el dolor que ella podía haber vivido en su eterna vida sin llegar a comprenderlo del todo.

-¿Qué pasó después…?- insistí

-Una vez que los humanos habían asentado su cultura y su evolución tenía un rumbo fijo ellos ansiosos por ver cómo sus hermanastros evolucionaban. Bajaron a la tierra y lo observaron haciéndose pasar por dioses. Comienzo derivó en algunos dioses tan conocidos como Amón y Amón-Ra, Zeus o Huitzilopochtli para los aztecas; siendo siempre el mismo dios principal, de la misma manera que Gea fue adoptada también por muchas culturas, como la madre tierra, de la luna, reina de los animales, naturaleza etc.; Destino también se pudo bifurcar en muchos dioses con el mismo significado de pasado o futuro, de destino en sí, qué les deparaba la vida o incluso en el último Titán griego conocido como Cronos. Por último Muerte fue una de las Diosas que más cambios ha tenido, en Egipto Anubis, Seth, u Osiris han sido grandes representaciones, cada una de ellas adaptadas a su tiempo. Sin embargo al final sólo sobrevivieron estos cuatro principales.

-Las guerras entre pueblos y religiones, las invasiones y los genocidios fueron una de las mayores causas por la que muchos dioses se han ido perdiendo en el tiempo. Durante ese tiempo se han ido acostumbrando a un sexo u otro eligiendo cada uno por sí mismo cómo estaban más cómodos. Palabras textuales de Muerte.- Añadió Luzbel

-Asique todos los dioses en los que creemos o creíamos Madre y yo, Padre… todos los seres de la tierra… ¿son los mismos?- pregunté anonadada.

-Básicamente- Luzbel comentó de un modo completamente indiferente- Sólo que, según el lugar, los dioses se fueron dividiendo más o menos para dar paso a culturas diferentes y complejas respecto a dioses y descendientes.

-… ¿Alguna vez un dios tuvo alguna relación con un mortal? Quiero decir, según mi madre, las sacerdotisas y los sacerdotes de la tribu eran elegidos dentro de una misma familia, porque la primera había sido la hija del dios de la vida y de la mejor médico del poblado…

-Eso no lo sabemos, la vida privada de cada Dios es solamente de ellos, pero… desde luego no me extrañaría…

-Luzbel, deja de especular sin fundamento, Ella nunca nos contó nada y nosotros nunca le hemos preguntado, eso es todo.

-Entonces, los dioses que conocemos… son… sólo cuatro… Suena increíble que cuatro dioses puedan estar en todo el mundo… a la vez.- dije mientras me imaginaba cómo viajaban a todos los lugares para satisfacer los deseos de los humanos.

-Ellos no se dejaban ver por los humanos, simplemente podían estar en diferentes sitios a la vez,- Aclaró Sabio- Pero, Comienzo fue el primero en ver que aquello no era lo que él quería, si no que vio un desorden de creencias inmenso y alborotado. Él fue el primero en abandonar la tierra para crear su lugar de reposo para sus creyentes.- explicaba Sabio

-Eran demasiados, creó varios escaños en su cielo para separar a la gente de unas y otras culturas para que no hubiera peleas, al principio todo estaba en el mismo plano, pero cada vez era más difícil elegir el lugar de sus creyentes, lo que hizo que el cielo se desestabilizara. Él ya era adulto y sabio, conocía cómo crear vida my bien, y fue cuando creó a los ángeles.- comentó Luzbel

-Los vigilantes…- intuí

-Sí. Esa era nuestra misión principal, vigilar que cada escaño estuviera bien atendido y sin conflictos. Entonces fue cuando, al cabo de unos años, algo ocurrió, nos ordenó traer a su hermana pequeña al cielo, nos extrañó sabiendo quién era ella, pero sólo pudimos obedecer. Y efectivamente la aparición de Muerte en el cielo causó un impacto muy fuerte entre los allí presentes.

-Además, el nos dijo que ella sería una niña de 15 años más o menos, pero, no la encontramos por casualidad dimos con ella observando como se movía, pero aquella niña era ya una mujer formada y atrevidamente hermosa. Tú ya la has visto, desde entonces, no ha cambiado nada.- añadió Sabio. – Ella era un espíritu totalmente libre y sin ataduras, llevarla a ese lugar y obligarla a cumplir unas normas fue duro para ella, pero no se rindió y las acató haciendo ver su oposición huyendo o desapareciendo de vez en cuando, Gabriel, el más poderoso y un leal siervo de Él  se hizo cargo de ella y le enseñó a luchar como nosotros y le ayudando a controlar su potencial y su ira; lo que la hizo más fuerte.

-Y mucho más atractiva- susurró-… Pero tremendamente poderosa y peligrosa…- dijo de repente Luzbel.

-Pensaba que no ibas a meterte en mis explicaciones.- le rebatió Sabio tras toas aquellas interrupciones que ya había sufrido.

-Es que no lo cuentas bien…- se quejó

-… Lo que no hago es dar mi opinión sobra la historia, es una manera objetiva de contar lo sucedido…- Luzbel susurró algo que ninguno de los dos pudimos entender, pero sabiendo Sabio que era un insulto, no se molestó en responder y siguió contándome aquella increíble historia:

-A los pocos meses de estar allí arriba, Dios no pudo contener a su hermana  por más tiempo, el cristianismo estaba implantado y creciendo rápidamente, Comienzo había pasado a ser él único y verdadero Dios en cada uno de los apartados, por lo que estas divisiones desaparecieron. El cielo se dividía ahora en el Rey, los guardianes y el pueblo; mientras qué por otro lado, los demás seres que no creían en estos dioses o no cumplían ciertas expectativas fueron dejados como almas en pena en la tierra y vigilados por algunos ángeles. Pero ese no era el problema, el verdadero problema es que el pueblo y algunos vigilantes… comenzaban a sentirse amenazados por Muerte, la culpaban de sus propias muertes de la defunción de sus conocidos, y esto hizo que el cielo se desestabilizara otra vez. Ella abandonó el cielo despidiéndose únicamente de Gabriel y mirando a los demás con desprecio y odio les hizo saber a todos que algún día todo eso cambiaría…

Hizo una pausa de reflexión y con una mirada a Luzbel le advirtió de lo que iba a contar ahora.

-Poco después, Luzbel empezó a intentar asemejarse a Dios, tomándolo él como una ofensa. Luzbel sólo quería ayudar, pero viendo que Dios mataba sus creaciones, siendo Muerte testigo de aquello exactamente igual a lo que Él le había hecho a Ella a sus primeras criaturas… Empezó a odiar más aquel reino de los cielos.